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Terra
La Coctelera

CREDO DE AQUILES NAZOA

Creo en Pablo Picasso todopoderoso, creador del cielo y de la tierra.

Creo en Charlie Chaplin, hijo de las violetas y los ratones, que fue crucificado, muerto y sepultado por el tiempo, pero que cada día resucita en el corazón de los hombres.

Creo en el amor y en el arte, como vías hacia el disfrute de la vida perdurable.

Creo en los grillos que pueblan la noche de mágicos cristales.

Creo en el amolador que vive de fabricar estrellas con su rueda maravillosa.

Creo en la cualidad aérea del hombre configurado en el recuerdo de Ysadora Duncan, abatiéndose como una purísima paloma herida, bajo el cielo del mediterráneo.

Creo en la fábula de Orfeo.

Creo en las monedas de chocolate que atesoro bajo la almohada de mi niñez.

Creo en el sortilegio de la música, yo que en las horas de mi angustia vi al conjuro de la Pavana de Fauré, salir liberada y radiante a la dulce Eurídice del infierno de mi alma.

Creo en Rainer Marie Rilke, héroe de la lucha del hombre por la belleza, que sacrificó su vida al acto de cortar una rosa por una mujer.

Creo en las rosas que brotaron del cadáver adolescente de Ofelia.

Creo en el llanto silencioso de Aquiles frente al mar.

Creo en un barco esbelto y distantísimo que salió hace un siglo al encuentro de la aurora; su capitán Lord Byron, al cinto la espada de los arcángeles y junto a sus sienes el resplandor de las estrellas.

Creo en el perro de Ulises y en el gato risueño de Alicia en el País de las Maravillas, en el loro de Robinson Crusoe, en los ratoncitos que tiran del carro de la Cenicienta; en Beralfiro el caballo de Rolando y en las abejas que labraron su colmena en el corazón de Martín Tinajero.

Creo en la amistad como el invento más bello del hombre.
Creo en los poderes creadores del pueblo.
Y creo en mi mismo, puesto que sé que alguien me ama.

Dedicado a la gente linda!!! ellos saben quienes son...

La vida en 50 palabras

Sobre las 8:00 de la mañana ya en el metro, medio adormilada todavía,  leo lo único que suelo leer de la prensa gratuita, la columna "The end",  y me encontré un artículo que me pareción interesante o al menos bastante curioso "La vida en 50 palabras"... esto no era más que un reto, que a simple pudiese parecer sencillo pero créanme: ¡no lo es!.  

 Veamos, el reto consiste en específico de resumir tu vida en 50 palabras, (Si alguno pensará, no puede ser  tan difícil, pero háganlo y hablamos).

 

Como a mí este tipo de cosas suelen llamarme la atención, me puse a escribir y  así que después de escribir todo lo que consideraba importante y contabilizar palabra por palabra, me di cuenta que me pasé  por más de 200 palabras... empecé a recortar, recortar y a recortar y luego de eso seguí recortando y eliminando... ya casi lo lograba pero me seguían sobrando palabras,  67 palabras, 62, 59, 54 y finalmente 50 palabras!, revise la lista de cosas que quedaron y veo que realmente han quedado  cosas importantes fueras, pero  al final lo más más más importante quedo todo en la lista, ¡Lo conseguí!.

 

Así que... esta es mi lista:

 

Mamá, Papá, Colegio, Maribel, Capo, Blanca, Daisy Y Cristina,  Verano 96, Puerto Azul, Hermandad Gallega,  Isla Margarita,  La Universidad, La 28, Campamento, La Sala,  Alba, Darwin, Cristo, Enzo. CAM,   Mis Corronchitas, Mis sobrinos, Vero. Caracas, Madrid, Patty, Chema y Ely.  Familia convivida. Marcos y Andy.

 

Creo que es un ejercicio interesante, que además nos hace poner sobre la balanza toda nuestra vida

 

Besos! Su!

 

¿Orgullosa de ser Venezolana?

Viví en Caracas durante casi 30 años.

He estado en multitud de marchas, he respirado aire contaminada por bombas lacrimógenas más veces de las que me hubiese gustado, en más de una de esas marchas ha habido tiros, tengo amigos que han sido secuestrado y obligados a ir de narco-mula, sin falta han atracado a todos y cada uno de los miembros de mi familia incluso en más de una ocasión (la verdad...nunca me ha tocado personalmente a mí) y finalmente, como guinda del pastel el que ahora es mi esposo tuvo la intención de comprar un arma -al final no lo hizo!-. Así, después de estos hechos desconcertantes, decidimos tomar un avión y buscar otro destino...

Ahora trabajo en Madrid una ciudad que trato de hacer mía, aunque que a veces se resiste...

Últimamente tras el nacimiento de mi beba me han preguntado más de una vez si tengo intención de llevar a la niña a Venezuela o si me he planteado volver y la respuesta es la misma "No, que nunca más". Ante esta dura afirmación, muchos se entristecen (inclusive yo), me critican y me preguntan si no quiero a mi país.

Y me ha tocado preguntarme ¿Lo quiero? Y me duele pensar que la respuesta está más cerca de un NO que de un SI,. y esta pregunta lleva varios días dándome vueltas en mi cabeza ¿Debería?

Veamos, Venezuela es un país cuya idiosincrasia está basada en la "Ley del más vivo", en la picardía, en el "¿Cuánto hay pa' eso?" es un país donde la vida de las personas no vale nada, en las calles matan un centenar de personas, sin impunidad alguna, sin estar en guerra, sin justificaciones... y lo peor es que este tipo de noticias ya no alarman a una sociedad desensibilizada por el día a día que les toca vivir, salvo que le toque de forma directa.

...Y tristemente me doy cuenta de que no, de que no extraño en lo más mínimo y no volvería, al menos no con el actual gobierno. Pero incluso con un gobierno de oposición, me lo pensaría... porque no creo que la culpa, al menos no en su totalidad, sea de este gobierno, sino de todos y cada uno de los venezolanos, con mi correspondiente culpa.

Hace un par de meses una compañera de trabajo que viajó a Venezuela me pregunto ¿Por qué odiábamos a los pobres? La verdad me sentí indignada ante semejante afirmación, pero no puedo esperar que piense diferente, porque creo que en cierta forma es cierto, ella no entendía frases del tipo "Que se jodan, nadie les mando a votar por Chavez" o "Malditos Monos" y por mucho que nos empeñemos, estas tipo de comentarios están en el día a día...

Hoy al abrir mi Facebook, vi con bastante indignación, dos vídeos sobre cómo nos comportamos en el metro de Caracas... y la verdad sentí pena, pena de ser Venezolana, pena de que esto sea lo que mostramos al exterior.

Cada vez que nos reunimos un grupo de venezolanos, lo que escuchas son historias de robos, atracos o secuestros... ¿Cómo nos podemos sentir orgullosos ante semejante panorama...?

Estoy seguro que las cosas allá no cambiarán ahora ni nunca, las cosas ya estaban mal antes de este gobierno y empeoraron, pero ahora se enfocan por echar culpas y no por resolver. Después de esto (suponiendo que exista un después), habrá cada vez más caos.

Hace tiempo deje de creer en el falso patriotismo que profesamos los venezolanos, deje de creer en ese neurofecaloma que tenemos todos los venezolanos de poseer las playas más bellas del mundo, de tener una tierra que vale oro, que tenemos las mujeres más bellas (después del último Miss Venezuela, hasta esto puede dar vergüenza!)..., cualquier cantidad de recursos minerales, que tenemos un clima que envidiaría cualquier otro país del mundo. ¡Un país es su gente!, sin ella de nada vale todo lo anterior...

Y lo siento, no me basta un Gustavo Dudamel, no me basta mi amiga Carmen Eduardo que promueve ayudas para una casa hogar, y seguro pueda dar algún ejemplo más del que sentirme orgullosa, pero no me bastan acciones individuales... que es lo que tenemos!

Nada de esto lo digo para crear un debate ni para intentar que me cambien la visión. No lo digo para que me cataloguen en una u otra tendencia política, y sé sobradamente que muchos de mis amigos me criticaran por este blog, también sé que lo he escrito desde la rabia de ver esos dos vídeos en facebook y sé que muchos se preguntaran ¿y qué haces tú por mejorar al país? Y sobre esto último tampoco pretendo debatir.

Contradictoriamente, tras estas duras críticas, nunca he dejado y nunca dejaré de ser venezolana y ante las críticas del resto del mundo seguiré defendiendo a Venezuela, pero lo haré desde este lado del charco, tratando de atesorar en mi mente las cosas buenas, porque a pesar de lo escrito, Venezuela también tiene cosas buenas!

Perono extraño ni extrañaré nunca aquel caos injusto de donde vengo y sobre mi pregunta inicial ¿Quiero a Venezuela? la respuesta es si y no a partes iguales...

(Parte de este escrito,lo he tomado de palabras de amigos de las que me hago eco!, por si esto les suena conocido)

SU!

Y volver volver volver?

Revisando mis propósitos de inicio de año… hay uno que no he cumplido, y es escribir más en mi coctelera. Por un lado esta bien, porque suelo escribir cuando estoy triste o nostálgica, pero tengo que desvincular mi hábito de escribir con la nostalgia o con la tristeza.

Así que bueno, me tocará buscar algún tiempo para esto…sobre todo porque, al final, realmente disfruto de este espacio...donde soy libre de opinar lo que quiera.


He vuelto... SU!

Una despedida más…!!!

La verdad, me cuesta mucho decir adiós o siquiera escribirlo sin sentir ese cosquilleo nada agradable, definitivamente para mí decir adiós… nunca será fácil.


Da igual si de la persona de quien te despides recién la conoces o la conoces hace mil años, si es un adiós temporal o definitivo, lo que te importa es el papel que esa persona de quien te despides tiene en tu vida y lo especial que sea para ti en el momento de despedirte… por eso es tan difícil decir adiós, es como arrancarte un pedacito del alma!

Cuando te despides de alguien, es como dejar que un pedacito de ti se vaya. Y aunque habrá muchos “hasta pronto”, o “nos volveremos a ver”… al momento de decir adiós, sabes que algo va a cambiar.

Creo que me ha tocado despedirme ya de mucha gente, y creo que esa sensación de vacío que queda… aunque trates de llenarla de nuevas personas, siempre deja una ranurita, una pequeña huella, que en algún momento te hará evocar recuerdos y añorar a esa persona.

Y aunque sé que muchas de mis despedidas, fueron, son y serán temporales, estas implican un cambio… y por muy positivo que sean los cambios, hay cosas que uno quiere simplemente que se queden como están…

En fin,… en breve me toca despedirme de dos amigas más. Pero asumo que es así como funciona la vida, pone ángeles en tus caminos para que te acompañen unos pocos pasos y luego te los quita… o al menos, dejaran de estar contigo siempre.

¡Dios como odio las despedidas! Y ¡como odio la sensación de vacío que me dejan!


Y lo siento… pero no puedo prometer que no suelte alguna lagrimilla llegado el momento.

Las Quiero Mucho, SU!

Pequeños demonios

Me siento mal, realmente mal!. Me duele todos los músculos del cuerpo, tengo escalofríos, me duele la garganta, la cabeza y tengo fiebre, debí de haber cogido algún horrible virus… me voy a urgencias.

La sala de espera, por supuesto abarrotada de gente (Dios que mal me siento!), bueno busco un lugar acogedor en una esquina donde sentarme y medio recostarme de la pared, no puedo ni con mi alma (Y si, si tengo alma).


15 minutos más tarde…, sigo esperando – obvio…por eso se llama sala de espera -, de repente aparece un enano correteando por el hospital y por supuesto con toda la algarabía que sus pequeños pulmones le permiten.

- Aaaggghhh mi cabeza, que alguien calle al enano

5 minutos más tarde, otra vez gritos y carreras por parte del enano, esta vez acompañado de una voz que grita desde atrás, “Roberto, para quieto!, no vez que molestas” (Bien el padre lo mando a callar, a ver si así tenemos paz)

-¿Alguien dijo Paz?


Siguen los correteos y los gritos, y unos padres que solo saben decir “Roberto, para ya”, “Roberto ven y siéntate”, “Roberto te dije que no grites”.


Reconozco que mi cara para Roberto era de pocos amigos, pero no era la única que lo veía con malos ojos, estoy segura que el chico que sentado dos asientos más allá le quiere hacer una zancadilla, para ver si el golpecito hace que se quede quieto, al menos 10 minutitos

No entiendo a estos padres ¿Por qué no espera con el niño en la calle o en el parque que esta justo detrás?, ¿Por qué si son sus hijos, tengo que aguantarme yo sus gritos y berrinches en un hospital? ¿o cuando voy a un restaurante, por qué no puedo disfrutar de una comida tranquila?


Señores Padres y Representantes de esos pequeños demonios, si usted es libre de educar a sus pequeños como les plazca, pero no se olvide de “educarlos”son sus hijos y no tengo por qué sufrirlos yo, así que la próxima vez que salga con sus demonios recuerde:

1. Cuando camine por la calle, no haga cadenas humanas, agarrándose todos de la mano y sin dejar pasar al resto de las personas, sugerencia vayan en fila.

2. Aunque no lo crea, en los hospitales, suele haber gente que esta enferma y que lo que menos necesita es aguantar los gritos de sus enanos

3. Los restaurantes tampoco son buenos sitios para que sus hijos corran y acampen a sus anchas, vayasé a un Mc Donald

4. Deje las frases estilo “Roberto sientate”, “Roberto callate” “Roberto deja de correr”…, además de los gritos del niño tenemos que aguantar a la madre idiota, que no entiende que el niño no le va a hacer ni medio caso cuando tenga 15 años con esa actitud pasota.


En fin, es mi turno… Abre la boca, respira profundo… bien tienes anginas… unas inyecciones de antibiótico y reposo.

¿Sólo 100?

Vale que en Venezuela seamos muy pintorescoa a la hora de elegir el nombre de nuestros hijos... pero ¿sólo 100?

Conozco a más de un niño que su nombre le ha debido causar dolores de cabeza, y vamos las listas que circulan en estos días por Internet, no dejan de parecer ypor lo menos insólita...

Empezamos, Yusnavi, Yusarmi (en honor a la marina america -U.S. Navy -y al ejercito americano-U.S. Army-), Leididi (en honor a la princesa Diana de Gales), Nixon, Disney, Max Donald, Whashinton (Efectivamente va sin G), Kenedy, etc.

A esta lista debemos añadir nombre que empiece por Y, como: Yasmilda, Yamileth. Yaritza, Yumaira. Yonaida, Yaribel, Yelitza, Yuleisy, Yenglyn, Yenireth, Yariela, Yarisol, Yurubi, etc.

Además agreguemos, todos los nombres que son compuestos de nombres Launel (Laura y Nelson), Bolpaur (Bolívar, Páez y Urdaneta), etc.



De toda esta nueva polémica, por llamarla de algún modo, lo que más me sorprende son dos cosas:
  1. El afán de Chavéz de cambiarle el nombre a las cosas: como al país:Republica Bolivariana de Venezuela, El Día de la Raza como Día de la Revolución Indígena, a la moneda: Bolívar Fuerte y ahora a sus ciudadanos.
  2. Que algunas de las personas que partciparan en la aprobación del proyecto para convertirse en ley son: Iroshima Jennifer Bravo Quevedo, Earle José Herrera Silva y Grace Nagarith Lucena Rosendy.



Sin embargo, y sin ánimos de sonar muy repetida: ¿SÓLO 100 NOMBRES PARA MÁS DE 30MILLONES DE HABITANTES!!!?

Vamos, escribamos sólo 100 nombres de chicas...

Aída, Alicia, Amparo, Ana, Andrea, Andreina, Ángela, Alba, Alejandra, Asunción, Aurora, Beatriz, Belén, Begoña, Carolina, Celia, Claudia, Cristina, Carmen, Coromoto, Consuelo, Daniela, Doris, Elena, Elsa, Esther, Elizabeth, Elvira, Evelyn, Eugenia, Erika, Eva, Fabiola, Fátima, Fernanda, Flor, Gabriela, Gloria, Graciela, Herminia, Inés, Irene, Isabel, Jennifer, Jessica, Josefina, Julia, Karina, Laura, Leticia, Lila, Liliana, Lorena, Lourdes, Lucia, Luisa, Maite, Maria, Marlene, Mariana, Marta, Margarita, Maribel, Maritza, Mercedes, Marisol, Milena, Myriam, Mónica, Natalia, Nuria, Paloma, Paula, Pilar, Patricia, Olga, Raquel, Rebeca, Rocío, Rosa, Rosario, Ruth, Sabrina, Sandra, Sara, Silvia, Sol, Sofía, Susana, Tamara, Tania, Tatiana, Teresa, Valeria, Valentina, Verónica, Victoria, Viviana, Yolanda, Yvette

Pero como son sólo 100, necesitaríamos sólo 50 nombres de chicas ¿no? O sea que habría que eliminar a la mitad de la lista… ¿Qué nombres dejamos fuera? ¿El mío? ¿El tuyo? ¿El de la hija de Chávez… Rosa Virginia?

Susana

100% VENEZOLANA

Es verano, por lo que muchos familiares y amigos se deciden a cruzar el charco y a visitarme en esta esquina de Madrid… eso si como es de bien nacidos ser agradecidos todos preguntan ¿que quieres que te lleve?...

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Mi respuesta varía entre una alta gama de productos 100% venezolanos y van desde chocolate cri-cri, galleta cocosete o susy, toddy, diablitos, hasta mi mayor delirio pirulin y carlton.

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Es cierto que cuando te mudas extrañas a tu familia, tus amigos, tu playita…, pero pasado un tiempo empiezas a extrañar tus costumbres venezolanas, comerte una arepa un domingo con queso guayanes o queso telita, comer pabellón al menos una vez al mes o disfrutar en Diciembre de unas sabrosísimas hallacas y pan de jamón, pero no siempre es fácil conseguir estos productos viviendo en el extranjero.

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Así, que durante casi cuatro años he ido ubicando sitios y reuniendo teléfonos con diferentes contactos para poder satisfacer estos caprichos venezolanos, que sólo los que hemos vivido en esa hermosa tierra entendemos… Y aunque si es cierto que me encanta un bocata de jamón serrano o calamares, un quesito manchego, una platito de salmorejo o unas croquetitas, pues de vez en cuando se me alborota la vena venezolana.

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Sé, por las muchas historias que leo cada día en mi Messenger, a través de la experiencia de mis amigos repartidos a lo largo y ancho de este planeta -desde Cánada, USA, España, Italia, UK, Francia, Suiza, Holanda…. hasta lugares como Malasia- que todos hacemos lo mismo, nos buscamos ese rincón latino, donde conseguir un poquito de lo que somos y siempre seremos.
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Amo a Venezuela y siempre será mi patria, no reniego de mi sangre española, pero recordemos al mundo que "Caballo Viejo es de Simón Díaz no de Julio Iglesias"(1)

(1) Heidi Rivas lo escribió en el www.elampere.com