La verdad, me cuesta mucho decir adiós o siquiera escribirlo sin sentir ese cosquilleo nada agradable, definitivamente para mí decir adiós… nunca será fácil.
Da igual si de la persona de quien te despides recién la conoces o la conoces hace mil años, si es un adiós temporal o definitivo, lo que te importa es el papel que esa persona de quien te despides tiene en tu vida y lo especial que sea para ti en el momento de despedirte… por eso es tan difícil decir adiós, es como arrancarte un pedacito del alma!
Cuando te despides de alguien, es como dejar que un pedacito de ti se vaya. Y aunque habrá muchos “hasta pronto”, o “nos volveremos a ver”… al momento de decir adiós, sabes que algo va a cambiar.
Creo que me ha tocado despedirme ya de mucha gente, y creo que esa sensación de vacío que queda… aunque trates de llenarla de nuevas personas, siempre deja una ranurita, una pequeña huella, que en algún momento te hará evocar recuerdos y añorar a esa persona.
Y aunque sé que muchas de mis despedidas, fueron, son y serán temporales, estas implican un cambio… y por muy positivo que sean los cambios, hay cosas que uno quiere simplemente que se queden como están…
En fin,… en breve me toca despedirme de dos amigas más. Pero asumo que es así como funciona la vida, pone ángeles en tus caminos para que te acompañen unos pocos pasos y luego te los quita… o al menos, dejaran de estar contigo siempre.
¡Dios como odio las despedidas! Y ¡como odio la sensación de vacío que me dejan!
Y lo siento… pero no puedo prometer que no suelte alguna lagrimilla llegado el momento.
Las Quiero Mucho, SU!

Niña.. lo normal es que también a los que se van les duela un montón.. al menos tu sabes que me dolió...
Es una leche, porque al final cambian las cosas, por mucho que no quieras cambia, por mucho que intentes ver a la gente, es imposible, todo se aleja y se diluye un poco... Lo bueno es que el vínculo que te unió aunque se relaja está ahí y siempre estará...
Te quiero un montón!!
Besotes!